jueves 28 de diciembre de 2006

Etapas camino Santiago en bicicleta

Este blog pretende ser una descripción de las etapas del camino Francés desde Sant Jean Pied de Port hasta Santiago de Compostela.




El recorrido se basa en el viaje que realizó el bicigrino (Tomás Sánchez) en bicicleta de montaña en Mayo del año 2006.

El contenido aquí detallado dá soporte al web principal del bicigrino, http://www.bicigrino.com donde se explica con más detalle lo que supone una aventutura como esta, un peregrinaje hacia Santiago de Compostela en bicicleta.

S.Jean pied de Port - Zubiri

(52,86 Km.)

Velocidad media: 8,97 Km./h.

Velocidad máxima: 61,60 Km./h.

Kilómetros total : 52,86

Tiempo total: 5:53 h.

Cruzar los Pirineos representaba para los primeros peregrinos que procedían de tierras lejanas, un auténtico reto. Hoy sigue siendo una de la etapas más duras del Camino, pero también una de las más bellas.

Saint Jean Pied de Port, es una bellísima localidad francesa, donde confluían las tres grandes vías Jacobeas dentro del territorio francés, la que partía de Paris, la que lo hacía de Le Puy y la que procedía de Vecelay.



Esta localidad de gran tradición peregrina, conserva una Ciudadela fortificada en lo alto de la colina, que fue construida en el año 1628, y un casco antiguo situado en su falda, que no tiene desperdicio.


En Francia es posible reservar en los albergues y al ser la primera etapa reservamos en el albergue L'Esprit du Chemin, por recomendación de mi amigo José Antonio.


Iniciamos la etapa temprano, hacia las 7:30 de la mañana, la etapa es la mas dura del recorrido y nosotros bicigrinos inexpertos y entusiastas estamos deseosos de echarnos al camino y iniciar nuestra aventura.


Los 2 primeros kilómetros es un fuerte ascenso por una estrecha pista asfaltada, señalada como Chemín de Compostela o Route de Napoleón

A 5.3 kilómetros de la salida se halla Huntto, una pequeña aldea y último lugar que ofrece algunos servicios. Aquí es conveniente aprovisionar agua. A partir de aquí la pendiente se hace más pronunciada y el paisaje empieza a abrirse con imponentes ondulaciones y paisajes alpinos.

Normalmente todos los ciclistas hacen esta etapa por carretera dada su dureza, pero la información que habíamos recibido respecto al bellísimo paisaje y el desconocimiento unido a la valentía del que comienza nos hizo elegir esta ruta. Y aunque fue duro, ahora no me arrepiento en absoluto y si hago el camino otra vez en el futuro la volveré a hacer sin lugar a dudas.

Encontramos una pista de tierra con una fuerte pendiente y pronto desembocamos en una carretera asfaltada, que nos conduce hasta la Virgen de Biakorre. Hasta 12 kilómetros de fuerte ascenso se deberán superar para alcanzar el collado de Bentartea o paso de Napoleón, en cuyo lugar una fuente que se deja a la izquierda es la referencia que conduce, después de un pequeño descenso, hacia una zona forestal con unos bosques de hayas preciosos. Más tarde y tras un cruce de caminos a la derecha se llega al collado de Lepoeder.



Ya en territorio español, estamos ante uno de los paisajes más bellos del camino de Santiago y desde aquí ya se puede vislumbrar el valle de Roncesvalles.

Desde aquí elegimos la variante que conduce a Ibañeta (derecha) y nos dirigimos a la capilla del Salvador donde podemos contemplar el monumento a Roldan y encaminarnos por la carretera a la colegiata de Roncesvalles.

En Roncesvalles por ser punto de partida de muchos peregrinos, es posible que no encontremos plaza y nos aconsejarán continuar hasta Espinal, (te indican que es un camping) pero no confundirse que es un albergue en toda regla con sus literas y todo.

Después de conocer la colegiata y obtener el preciado sello, iniciamos el descenso al valle del Arga a través de bosques de hayas y pinos. De vez en cuando atravesamos las primeras cercas con puertas (para que no se escape el ganado) y el maravilloso paisaje se ve interrumpido por bellas localidades como Burguete y Espinal donde confundidos con la idea de que tenemos que dormir en un camping en tiendas de campaña o algo parecido (error por nuestra parte) continuamos camino y nos encaminamos al alto de Mezkiritz que coronamos y después de pasar por las localidades de Bizkarreta y Lintzoain nos disponemos a ascender el alto de Erro por una subida con mucha piedra suelta y rampas bastante duras.

Encontramos el monumento al Japonés muerto en el camino y después de pasar por varios bosques preciosos, iniciamos el rápido y peligroso descenso por un camino con mucha piedra suelta hacia Zubiri, al cual accedemos atravesando el famoso puente de la rabia. Por cierto el día que nosotros llegamos como presagiando el nombre del puente en medio había un enorme perro que nos miraba muy atento pero que por suerte no nos hizo ningún caso.

En Zubiri encontramos plaza en el albergue municipal, atendido por Loli que nos recibió muy bien y nos dejó la llave del frontón anexo para que pudiéramos guardar las bicicletas tranquilamente a plena confianza. La cena en el bar de un polideportivo cercano, menú del peregrino bastante correcto.

Zubiri - Puente la Reina

(60,60 Km.)

Velocidad media: 12,07 Km./h.

Velocidad máxima: 52,74Km./h.

Kilómetros total : 113

Tiempo etapa: 5:01 h.

Tiempo total: 10,54 h.

A la salida de Zubiri y después de cruzar el famoso puente de la rabia, retomamos el camino y pasamos por una zona boscosa que nos obliga a pasar delante de una fabrica de magnesitas y atravesamos los caseríos de Ilarratz y Ezkirotz para alcanzar finalmente la población de Larrasoaña.


Atravesamos Larrasoaña y seguimos por una carretera local que va por la margen del río que nos acompañará durante la mayor parte de esta etapa (El río Arga) hasta Akerreta. A partir de ahí el camino penetra en un frondoso bosque y por una pequeña senda que discurre junto al río Arga se llega a Zuriain, (en mi camino en esta zona encontré mucho barro ) cruzando un puente y se sigue el recorrido por un tramo de carretera.

Abandonamos la carretera por un camino a la izquierda y tras cruzar de nuevo el río llegamos a a Irotz.


La siguiente población es Zabaldika y aproximándonos ya a la zona metropolitana de Pamplona pasamos por las poblaciones de Trinidad de Arre (Con su puente medieval), Villaba (Cuna natal de nuestro amigo Miguel Indurain) y finalmente Burlada que a través de un gran y bonito parque urbano nos conduce al puente de la Magdalena y tras cruzarlo estamos a los pies de las murallas de Pamplona y accedemos al casco antiguo de esta ciudad por el portal de Francia.


Ya en Pamplona las flechas amarillas nos conducen hasta la Catedral y desde aquí accedemos a la zona de las calles de los encierros y a la plaza del ayuntamiento.

Seguimos ruta por una calle muy comercial donde podemos adquirir los productos que nos sean necesarios o como en mi caso un sobrero (que necesitaba por momentos y una sabana para dormir a pierna suelta en los albergues).

Desde aquí salimos de Pamplona a través de su campus universitario, donde nos sellaran nuestra credencial. Aquí me encontré con mi amigo Jose Antonio, todo un entendido en la ruta Jacobea. Y que padece lo que el llama el virus del camino.


A 4.7 kilómetro de la salida de Pamplona llegamos a Zizur Menor y continuamos en línea recta a las faldas del monte del Perdón, al que accedemos tras atravesar la población de Zariquiegui, a la cual hemos accedido ya tras pasar una empinada cuesta. Desde Zariquiegui el camino se empina hasta que encontramos los molinos de viento y el famoso monumento a los peregrinos.

Desde este lugar se puede disfrutar de una vista espectacular del camino que hemos dejado atrás y del que nos espera en el valle que nos conducirá a Puente la Reina.

La bajada es muy recomendable hacerla por carretera, la bajada de los caminantes esta llena de piedras sueltas y es muy peligrosa siendo prácticamente imposible hacerla sobre la bicicleta.

Llegamos a Uterga y nos dirigimos a Muruzabal donde dentro de su población encontraremos el acceso a un camino (preguntad a los paisanos, no hay flechas amarillas) que nos conducirá a la ermita de Santa Maria de Eunate que dista 2 Km. (no nos lo podemos perder) preciosa iglesia románica que está justo al final del camino Aragonés y ya en este camino y siguiendo las flechas amarillas nos dirigimos a Óbanos y de aquí a Puente la Reina, final de nuestra etapa.



Al entrar en Puente la Reina, un monumento al peregrino nos señaliza el lugar donde se encuentran los 2 caminos el Aragonés y el Navarro. Justo a la entrada de la población está el albergue de los padres reparadores que normalmente es ocupado por los peregrinos de a pie. Para los ciclistas es mucho mas recomendable atravesar la población y dirigirse después del famoso puente medieval al albergue privado de Santiago Apóstol, donde tras superar la empinada cuesta nos estarán esperando con un vaso de agua bien fresquita.

Puente la Reina - Logroño

(78,16 Km.)

Velocidad media: 12,79 Km./h.

Velocidad máxima: 45,66 Km./h.

Kilómetros total : 191

Tiempo etapa: 6:06 h.

Tiempo total: 17:01 h.

Tras el puente de piedra, la ruta nos conduce por un valle y de aquí debido a las obras de la autovía a una empinada cuesta que sube por un camino bastante escalonado y difícil, dejando la nacional 111 a nuestra derecha para llegar a Mañeru donde un hermoso crucero medieval nos da la bienvenida.


De aquí hasta Ciuraqui hay 2,5 kilómetros y tras dejar la población por un túnel y una bajada pasamos por su famosa calzada romana.

Siguiendo por pistas agrícolas, desembocamos en la N-111, hacemos unos 500 metros por asfalto y llegamos al puente medieval sobre el río Salado.


Desde aquí el camino discurre entre viñas y una senda pedregosa (creo que restos de la calzada romana) , llegamos a Lorca.

Tras pasar por una zona de cultivos donde el camino es en bajada, llegamos a una zona recreativa junto a la carretera donde hay un monumento en recuerdo de la peregrina canadiense Mª Catherine Kimpton, que falleció en este lugar en el año 2002. Atravesamos bajo un tunel la carretera nacional para llegar finalmente a Villatuerta.

A la salida de Villatuerta se toma una carretera local a la derecha y a continuación la N-111 a la izquierda y a unos 100 metros una pista de concentración nos hace subir hasta unos depósitos de agua, pasamos junto a la ermita de San Miguel (tiene la puerta tapiada) desde donde descenderemos hacia Estella, bordeando campos y huertas para finalmente entrar en la ciudad, después de haber cruzado nuevamente la carretera Nacional 111 y el río Ega.


La primera población que encontramos tras abandonar Estella es Ayegui y de aquí tenemos a un paso el Monasterio de Irache, que no podemos dejar de visitar, no sin antes pasar por la famosa fuente de la que en vez de salir agua sale vino. En la fuente hay una cámara Web y si llamas a algún conocido por teléfono te pueden observar por Internet en directo.



Seguimos camino y después de cruzar la carretera a la salida de Irache, por una ruta algo pedregosa, llegamos a Azqueta: Donde vive un personaje famoso del camino de Santiago, (Pablito) que regala bastones a los peregrinos y enseña la técnica del caminar con bastón. Según una persona muy entendida en el camino, Pablito fue la primera persona que consta que hizo nuestra ruta Jacobea en bicicleta.


Después de pasar por una zona agrícola y atravesar unas viñas, se llega a la fuente medieval del siglo XIII , también conocida como la fuente "de los moros". que está un poco antes de la entrada de Villamayor de Monjardín. Desde aquí el camino discurre una larga distancia por unas pistas anchas y de buen firme que en continua bajada nos conducen sin esfuerzo hasta Los Arcos.


Salimos de Los Arcos por el camino del cementerio, tomando una pista agrícola en buenas condiciones que nos lleva hasta Sansol, desde donde al otro lado de un barranco y a tiro de piedra divisamos la localidad de Torres del Río.

Desde aquí hasta Viana el camino se torna áspero y difícil para las bicicletas, ya que entramos en una zona de barrancos y de un continuo sube y baja que en una distancia de 11 kilómetros solo hace que atravesar la carretera en varios tramos. Es un tramo que nos aconsejaron varios lugareños hacer por la carretera y que nos mermó bastante las fuerzas.


A la salida de Viana pasamos junto a la ermita de la Virgen de las Cuevas (patrona de Viana) y nos encontramos con una zona de obras, que tras atravesarlas nos deja en una pista de asfalto rojo que entre cereales y viñas nos conduce a una pronunciada bajada en la que si bajamos muy rápido nos pasaremos de largo de otro de los personajes del camino de Santiago (Felisa la de los higos) que nos espera junto a la puerta de su casa para sellarnos la credencial, y como consta en su sello (no te puede faltar) darnos agua, amor y higos (en temporada).


Desde este hito entrañable del camino, continuamos descenso y llegamos junto al río Ebro ya a la entrada de Logroño y tras atravesar su puente de piedra accedemos a la ciudad por su casco antiguo. La flechas amarillas nos dejan delante del Albergue que tiene mucho mejor aspecto por fuera que por dentro. Depende de las fechas lo puedes encontrar muy masificado.


Logroño - S.Millan Cogolla - Villamayor del Río

LOGROÑO - San Millán de la Cogolla - VILLAMAYOR DEL RÍO (94,06 Km.)

Velocidad media: 14,95 Km./h.

Velocidad máxima: 48,87 Km./h.

Kilómetros total : 285 Km.

Tiempo etapa: 6,17 h.

Tiempo total: 23:18 h.

Ya estamos en tierras de la Rioja. Abandonamos la ciudad a través del parque urbano de la Grajera que nos conduce al pantano del mismo nombre y desde aquí iniciamos el ascenso al modesto alto de idéntica denominación (de la Grajera) que nos conduce junto a la carretera y junto a la valla metálica donde los peregrinos cuelgan cruces de madera para paliar el contraste del camino de tierra con el asfalto y el progreso que circula al otro lado de la valla.



Una vez cruzada la N-120 y la autovía A-68. A 200 metros de esta última referencia se pasa por las ruinas del antiguo hospital de peregrinos de San Juan de Acre, cuya fachada fue trasladada y adosada al cementerio del pueblo.

Después de aquí guiamos nuestro pasos a Navarrete que se encuentra en lo alto de una loma. En Navarrete además de un hermoso y peculiar porche, podemos admirar uno de los mas bellos claustros de todo el recorrido el camino de Santiago.



Salimos de Navarrete tras pasar delante de su cementerio, tomamos varias pistas cercanas a la carretera y atravesamos una zona en obras un poco desagradable,nos dirigimos hacia Ventosa y volvemos a tomar el camino y en una zona en ligera ascensión encontramos los curiosos montículos elaborados por los peregrinos con cantos del río.

En el alto podemos divisar Nájera, de la que distamos aproximadamente 8 kilómetros de suave descenso. En el acceso a la ciudad encontramos una tienda de comestibles donde podemos proveernos para el resto de la etapa. La travesía de Nájera es un poco larga, y la abandonamos tras pasar por delante del Monasterio de Santa Maria la Real y subir una empinada cuesta.

Una vez superado el pequeño puerto entre colinas, accedemos a los espacios abiertos de la llanura y tras pasar una zona de cultivos accedemos a Azofra.


En Azofra podemos y creo que debemos coger el desvío por carretera general (13 Km..) y con buen firme a San Millán de la Cogolla (Cuna del castellano), un impresionante monasterio donde una visita guiada nos dejará impresionados de su historia.


Desde San Millán de la Cogolla nos dirigimos Santo Domingo de la Calzada siguiendo las indicaciones de la carretera que nos hará volver sobre nuestros pasos y coger un cruce por el tras pasar por Cirueña nos encamina a unas largas y paisajísticas rectas que nos dejan ver a lo lejos unas bonitas vistas de Santo Domingo (Donde cantó la gallina después de asada).



Un suave y cómodo descenso nos lleva hasta la ciudad, que al poco se divisa en nuestro horizonte y que no es otra que Santo Domingo de la Calzada.


Abandonamos Santo Domingo por el puente que construyó el propio Santo sobre el río Oja y seguimos el camino cercano a la carretera y que nos conduce junto a un bonito paisaje adornado con la presencia de la "cruz de los valientes", siguiendo nuestra ruta pronto se nos plantea una duda: A Grañón por la carretera 1,9 km. por el camino 3,2 km. (yo personalmente prefiero la tranquilidad del camino). Cuando llegamos a Grañón lo atravesamos y ya en su salida echamos a faltar las flechas amarillas, es un punto dudoso y nosotros tras preguntar a una lugareña se nos indicó que teníamos que seguir a la derecha por un camino que desciende y que nos vuelve a acercar a la carretera.


Por carreteras locales y caminos cercanos siempre al tráfico de la carretera general, atravesamos varias poblaciones Redecilla del Camino, Castildelgado y finalmente tras el largo kilometraje ocasionado por el desvío a San Millán de la Cogolla (ha valido la pena) decidimos acabar etapa en Villamayor del Río. Donde esperábamos encontrar un buen albergue de nueva construcción y así fue el albergue era nuevo, pero es propiedad de personas que no dan buen trato a los peregrinos. Son gente mezquina que solo buscan sacarte la mayor cantidad de dinero posible y sin contemplaciones. A veces si un albergue es nuevo o viejo no es tan importante, si es importante el trato que recibes. La cena fue también la peor del camino (motivado por el ansia económica de los dueños del albergue). Para mí Villamayor del río fue final de etapa, pero no os recomiendo parar aquí ya que su único albergue que es privado, no es para nada recomendable.

El trayecto que nos queda hasta Belorado no es mucho y no es difícil y seguro que encontramos mejor alojamiento.

Villamayor del río - Hontanas

(92,48 Km.)

Velocidad media: 13,95 Km./h.

Velocidad máxima: 48,42 Km./h.

Kilómetros total : 378

Tiempo etapa: 6,37 h.

Tiempo total: 29,56 h.

Una senda que circula cercana a la carretera nos conduce a Belorado y de a partir de aquí el camino se convierte en una senda que circula junto al río Tirón. El camino se aleja de la carretera hacia la izquierda y nos conduce hacia Tosantos. El camino discurre por la parte trasera del pueblo y se deja atrás por pistas entre campos de cereales.



A partir de aquí por pistas entre zonas de cultivo atravesamos varios pueblos pequeños y no muy distantes entre sí en los que lo único destacable es alguna que otra iglesia. Pasamos por Villambistia, Espinosa del Camino y finalmente accedemos a Villafranca Montes de Oca, donde comienza el ascenso al puerto de la Pedraja y nuestra incursión en los Montes de Oca.

Solo salir de la población el camino ya toma una fuerte pendiente junto una valla de cemento y se torna estrecho hasta ensancharse un poco mas arriba pero manteniendo la pendiente que tras suavizarse un poco nos adentra en un bonito bosque de robles y poblado de mucho helechos.



A continuación atravesamos una zona llana y nos dirigimos a un fuerte tobogán en el camino donde podemos ver una curiosa perspectiva de los peregrinos que nos preceden afrontando el duro ascenso mientras nosotros bajamos a toda velocidad, al inicio de la cuesta.

Después de nuestra particular montaña rusa, atravesamos una valla de alambre y pasamos junto a un monumento a los que fueron fusilados en la guerra civil española. Desde aquí volvemos a bajar de golpe hasta un pequeño arroyo con puente donde tenemos que subir una rampa muy dura de unos 100 m. que nos deja en una zona con pistas muy anchas y despejadas, donde unos grandes pinos nos acompañan a ambos lados del camino.

Desde aquí acometemos un divertido descenso hasta San Juan de Ortega.

Salimos de San Juan de Ortega por la carretera que va a Santovenia de Oca, pero enseguida nos desviamos a la derecha por un camino de tierra junto a una cruz de madera, cruzamos una antigua trinchera del ferrocarril y otra gran cruz de madera nos conduce a Agés.


Atravesamos Agés y cogemos una carretera local que tras una larga recta nos presenta en Atapuerca que traspasamos y cogemos un camino a la izquierda que después de una suave pendiente nos conduce a una zona de duras y pedregosas rampas que hacen difícil la ascensión sobre la bicicleta. Es la zona mas dura de la etapa y se indigesta un poco. En el alto accedemos a un páramo despejado donde hay una gran cruz de madera. La zona está llena de vallas que delimitan una zona militar.


A partir de aquí y por un descenso algo pedregoso al principio y que mas tarde en mejor camino entre cultivos atravesamos varias pequeñas poblaciones sin mucho interés ya camino de Burgos. Pasamos por Villalval, Cardeñuela Riopico, Orbaneja Riopico, Villafría y Gamonal que es la antesala de una larga y pesada travesía por la ciudad de Burgos primero por una zona industrial y después por interminables aceras y semáforos que después de unos cuantos kilómetros nos dejan delante de la catedral.




La catedral de Burgos y toda la zona que la rodea nos sorprende con su belleza y su majestuosidad. En los bajos de la catedral podremos sellar la credencial y en la plaza podremos descansar y admirar la fachada de uno de los monumentos góticos mas bellos de la peninsula.


El albergue de Burgos está a la salida de la ciudad en el parque del Parral y junto a el pasamos para dejar atrás la urbe y dirigirnos con nuestra bicicleta a los espacios abiertos y a los grandes campos de cereal. Tras pasar bajo el ferrocarril cogemos un carril bici que después de coger una pequeña carretera nos deja ya en un zona de tierra que atraviesa una amplia chopera que nos conduce a Villalbilla de Burgos. Pasamos bajo un gran viaducto de la autopista y nos dirigimos hacia Tardajos y de aquí a Rabé de las Calzadas. Estamos en una zona de paramos que entre grandes extensiones de cereal nos conduce a través de un paisaje que aunque pueda parecer monótono, si se observa con la suficiente calma nos llena de tranquilidad y nos abruma con su belleza.

En un alto podemos ver una bonita vista de Hornillos del Camino y podemos disfrutar con la divertida bajada que nos conduce al pueblo.

Alejarse de Hornillos por el camino, es ascender a un nuevo páramo con los campos de cereales que nos rodean por todas partes tanto en las mesetas como en los valles. Después de atravesar la meseta y de un nuevo descenso se llega a San Bol, refugio enigmático, que queda separado unos 150 metros del camino.

Seguir el camino es seguir en línea recta, ascendiendo, una vez más, a otro páramo con otra travesía y un nuevo descenso para alcanzar Hontanas, pueblo con un especial encanto que está en una hondonada. Dispone de un buen albergue y cuando se llena los peregrinos y bicigrinos son desviados al antiguo albergue (en las escuelas) que también está muy bien. Hay sitio en un garaje continuo para poder guardar las bicicletas. Para comer serás atendido maravillosamente en el Hostal Fuentestrella, (otro oasis en el camino).


Hontanas - Ledigos

(83,20 Km.)

Kilómetros total : 461 Tiempo etapa: 6,00 h.

Tiempo total: 35:25 h.

A partir de Hontanas circulamos por un camino de tierra en un valle de cereales, que nos aleja del páramo burgales por momentos y después cogemos una pequeña carretera local sin mucho tráfico que casi sin darnos cuenta nos presenta y atraviesa literalmente bajo un gran arco las las imponentes ruinas de un lugar mágico, el convento de San Antón, donde recientemente han acondicionado un austero y módico albergue de 16 plazas y muy pocas instalaciones.

Desde aquí nuestros pasos o mejor dicho nuestra bicicleta a través de la misma carretera y a una corta distancia nos acerca a Castrojeriz, la cual se divisa ya desde lejos. Aquí se intuye ya el alto de Mostelares, (también llamado de matamulos) y aquí la curiosidad nos obliga a mirar alrededor en la lejanía para divisarlo, pero no lo veremos hasta la salida de la población.

El alto de Mostelares, lo comenzamos tras traspasar un pequeño puente de madera, es corto pero de fuerte pendiente. Un también fuerte y vertiginoso descenso nos conduce a la ermita de San Nicolás donde la cofraternita di San Giacomo italiana gestiona un pequeño albergue de 12 plazas instalado en una capilla gótica, a pocos metros el Puente fitero, sobre el río Pisuerga separa las provincias de Burgos y Palencia. Ya estamos en tierra de campos.



Nada más pasar el puente se coge una pista de tierra a la derecha y a 300 metros el primer pueblo palentino: Itero de la Vega. A partir de aquí iniciamos nuestro deambular por la eterna llanura de tierra de Campos, a través de caminos agrícolas que nos llevan hasta Boadilla del Camino.


Desde Boadilla hastá Frómista, estaremos acompañados por el canal de Castilla, que discurre a nuestra derecha y que finalmente cruzamos por una fotogénica y bella zona de exclusas, para acceder a la población de Frómista.

Desde aquí hasta Carrión de los Condes (18 km.) el camino discurre paralelo a la carretera general, por un andadero, y atravesamos varias poblaciones sin demasiado atractivo. Excepto Villalcázar de Sirga, donde podremos apreciar una de las mas bellas iglesias de todo el camino, la iglesia de Santa Maria la Blanca, con un impresionante pórtico.

Pasado el río Carrión y dejando atrás el monasterio de San Zoilo por una carretera local y tras pasar 2 cruces de carreteras (atención al peligro, hay mucha circulación de vehículos) nos acercamos a la abadía de Bevívere. Desde aquí por una interminable y pedregosa recta de 13 kilómetros dirigimos nuestra bicicleta hacia Calzadilla de la Cueza. Se aconseja ir bien provistos de agua, ya que en esta zona no hay agua potable y seguro que echaremos de menos el liquido elemento.


Atravesamos Calzadilla y desembocamos en la carretera N-120, donde tomamos otra vez una senda paralela a la carretera que con algún que otro sube y baja nos conduce a Lédigos. Donde después de ver las casas de barro típicas de la zona, que hemos observado en otros sitios, (Boadilla del camino, Población de Campos) podemos ver aquí en plenitud un pueblo típico de la zona con la mayor parte de sus casas hechas de barro.

Lédigos - Leon

LÉDIGOS - LEÓN

(75,20 Km.)

Velocidad media:

16,21 Km./h.

Velocidad máxima:

40,05 Km./h.

Kilómetros total :

536 Km.

Tiempo etapa:

4,38 h.

Tiempo total:

40,04 h.

En lo referente a los promedios de velocidad y kilometraje que indico arriba, he de aclarar que pueden variar mucho según los factores, y en esta etapa en concreto, yo tuve un fortísimo viento de cara, lo que me dificultaba bastante el avance, haciéndose casi insoportable, por lo que deduzco que esta misma etapa sin viento puede cambiar mucho en velocidad y distancia.

A la salida de Ledigos cruzamos la carretera y continuamos por caminos paralelos a la misma hasta alcanzar Terradillos de los Templarios y de aquí a Moratinos donde podremos observar unas curiosas casas (o bodegas?) bajo unos montículos de tierra.

Ya dentro de la población de Moratinos, podremos observar un curioso bar instalado con aires orientales, donde se nos ofrece té y otros productos.

A partir de San Nicolás, último pueblo de la provincia de Palencia, la ruta vuelve a serpentear nuevamente para cruzar la N-120 justo en el límite provincial con León. Un pequeño rodeo, que nos hará disfrutar de la tranquilidad que ofrece la ermita de la Virgen del Puente, nos situará frente a una pista que conduce directamente a la villa de Sahagún.

Salimos de Sahagún por el puente del Canto sobre el río Cea a través de unas choperas y por un camino cercano a la carretera nos dirigimos a una bifurcación del camino, donde la elección en nuestro caso (bicicletas) ha de ser muy clara, el Real Camino Francés, la otra variante que se nos ofrece la vía trajana llena de adoquines, no es aconsejable ni para las bicicletas, ni para nuestras posaderas, ni para nuestros brazos.




La elección del Camino Francés no es motivo de entusiasmo, ya que circularemos por largos y monótonos tramos de camino con arbolitos a la izquierda (que según tengo entendido fueron plantados erróneamente ya que dan sombra a la carretera y no a los peregrinos), pero como ya he dicho antes es preferible a los adoquines. En este tramo es aconsejable circular por la carretera no por nuestra comodidad, sino para no molestar a los peregrinos que van a píe, ya que el asfalto va paralelo a la tierra y no tiene sentido hacer apartarse a la gente a nuestro paso por un camino mas bien estrecho.

Por esté interminable camino con arbolitos que no dan sombra y asfalto, llegamos a el Burgo Ranero, después de 18 km. y continuamos en iguales características 19 km. más para después de pasar Reliegos, llegar a Mansilla de las Mulas donde se juntan las dos variantes, la que nosotros seguíamos y la de la vía trajana, siendo ya el camino uno.

Se sale de Mansilla por un antiguo puente de piedra y tomamos una pista agrícola que discurre al margen de la carretera y llegamos a Villamoros de Mansilla. Desde Aquí a Puente de Villarente donde cerca de carreteras con mucho tráfico, gasolineras y otros servicios ya intuimos la cercanía de la capital.

Nos estamos aproximando a León, pasamos sin mucho que ver por Arcahueja, Valdelafuente, Puente Castro y finalmente tras una bajada prolongada junto a una autovía llegamos a León, donde nos espera el desconcierto y la falta de señalización, las flechas amarillas brillan por su ausencia, tanto a la entrada como a la salida. Parece ser que el camino está indicado por unas señales de bronce con forma de vieira que están en el suelo y que se mimetizan con el asfalto y son imposibles de seguir desde la bicicleta.

León es una ciudad preciosa, su catedral una maravilla y el barrio del húmedo para que decir, pero la señalización del camino de Santiago deja mucho que desear, menos mal que los lugareños se ofrecen gustosamente a indicarte la ruta.



Ya en nuestro destino, en el albergue de las Monjas Carbajalas, nos darán albergue gratuito (la voluntad), misa del peregrino y desayuno gratis.

Leon - Rabanal del camino

LEÓN - RABANAL DEL CAMINO

(79,12 Km.)

Velocidad media:

12,89 Km./h.

Velocidad máxima:

41,89 Km./h.

Kilómetros total :

616 km.

Tiempo etapa:

6,08 h.

Tiempo total:

46,12 h.

En esta etapa otra vez me acompañó el insoportable viento, sobre todo en el tramo que va de León a Astorga, por lo que una vez más advierto que los datos de velocidad y tiempo pueden variar en otras circunstancias considerablemente.

La salida de León es tan caótica o más como la entrada, para encontrar el Hostal de San Marcos, monumento singular de la capital y del camino de Santiago, tengo que preguntar al menos en tres ocasiones, una vez aquí encontramos el puente del mismo nombre (San Marcos) y tras el algunas avenidas y calles nos hacen abandonar finalmente ésta muy bella pero mal señalizada ciudad.

Nos dirigimos a Trobajo del Camino. Esta localidad más que un pueblo, es hoy un barrio de León, se cruza por una larga avenida. Tenemos que pasar por un paso elevado que salva la vía del tren y nos dirigimos a la iglesia de la virgen de camino desde donde ya podemos salir (por fin) otra vez a los espacios abiertos. Aunque no podemos cantar victoria, ya que un poco más adelante nos encontramos con una zona de obras y otra vez el caos y la desorientación se apoderan de nosotros..., dos zonas diferentes se disputan el camino, y unos tachan las señales y flechas de los otros..., yo finalmente no se si elijo o no tengo mas remedio que coger la variante de Villar de Mazarife, y por lo que pude oír mas tarde me aventuro por una zona mas solitaria y con menos pueblos.

Después de subir a una meseta, llegaremos a una zona de grandes llanos y largas rectas, como he dicho antes cubriendo largas distancias antes de encontrar población alguna.

En la etapa que yo hice, el viento en contra no me dejó disfrutar del paisaje, fue todo un suplicio pasar por esta zona y el avance era muy penoso.

En la foto siguiente se puede observar con claridad la fuerza del viento sobre los árboles en la zona de "Las Matillas" a 4 km. de Villar de Mazarife.


A partir de Villar de Mazarife, el camino entra en unas pistas agrícolas, junto a canales de regadío y huertas que pasando por Villavante nos conduce finalmente a Hospital de Órbigo, donde podemos primero observar y luego atravesar el largo e imponente puente. En este puente el caballero Suero de Quiñones desafió a lanza, a 300 caballeros.




A la salida de Órbigo y después de cruzarlo se nos ofrecen nuevamente dos alternativas en el camino; Seguir por un camino pegado a la carretera o por la derecha hacia Villares de Órbigo. Es más acogedora la variante de la derecha que circula lejos de la carretera y por un par de poblaciones, pero yo recomiendo la variante de la izquierda por ser mas corta y directa.

Ambas variantes confluyen en el crucero de San Toribio, en un alto desde el que podemos divisar unas maravillosas vistas de Astorga, los montes de León al fondo y la cordillera cantábrica a la derecha.

Afrontamos un fuerte descenso hasta San Justo de La Vega y después tras pasar el ferrocarril por un paso a nivel nos acercamos a Astorga a cuya entrada tendremos que superar un fuerte repecho, para entrar a su Plaza Mayor y por unas bellas calles dirigirnos a visitar el palacio Episcopal de Gaudí y la imponente catedral.

A la salida de Astorga, volvemos a encontrarnos con una pista que discurre cercana a la carretera y a la lejanía ya podemos adivinar los montes de León, donde nos espera uno de los hitos mas importantes del camino de Santiago, el alto de la cruz de hierro.

Dejamos atrás los campos de cereales y los páramos y nos adentramos en una zona montañosa que ahora se nos insinúa con un leve ascenso, el siguiente pueblo es Murias de Rechivaldo. Estamos en la comarca de la Maragateria, donde no podemos dejar de probar el famoso cocido maragato.

El camino sigue en línea recta, iniciando un suave ascenso pero constante siempre por una anchas pistas forestales, hasta el cruce de Santa Catalina de Somoza, donde andadero y carretera comarcal casi se confunden.

En línea recta y con la vista puesta en los picos de los montes se llega a Santa Catalina de Somoza y al Ganso, desde donde siempre en ligero ascenso nos dirigimos a Rabanal del Camino, punto final de nuestra etapa, a los pies de la subida de cruz de hierro, que podremos afrontar al día siguiente con fuerzas renovadas.

El mejor albergue de todo el camino, por sus instalaciones y por la simpatía de su propietaria lo encontré aquí. El Albergue de Ntra.Señora del Pilar.

Isabel trata a los peregrinos como si fueran de su familia, aquí el peregrino y bicigrino se sienten como en casa. Es un edén.

Rabanal del camino - Trabadelo

RABANAL DEL CAMINO - TRABADELO

(73,40 Km.)

Velocidad media:

14,89 Km./h.

Velocidad máxima:

52,22 Km./h.

Kilómetros total :

689 km.

Tiempo etapa:

4,55 h.

Tiempo total:

51,07h.

La mítica ascensión a la cruz de Ferro. Desde Rabanal hasta la cima distan 8,5 km.

La subida por el camino va paralela a la carretera y aunque muchos ciclistas la hacen por asfalto, no hay ningún problema en subir por el camino original. El camino avanza a la izquierda y derecha de la carretera hasta acercarnos a Foncebadón.

En la cruz de hierro, es costumbre depositar una piedra que se los bicigrinos debemos traer desde nuestras casas, para pedir protección en el viaje y como símbolo de dejar el peso y las cosas negativas en este lugar mágico. Estamos a una altitud de 1.504 metros.

Ahora el camino discurre por una zona de arbustos en la cima y pronto iniciamos el descenso y llegamos (por carretera) a Manjarín, donde el ermitaño Tomas, tiene un albergue al más puro estilo de la edad media, te recibirá vestido de templario (es el último y único templario que queda en la actualidad).


La carretera hace un repecho que nos lleva hasta la altitud de 1510 metros y a partir de aquí iniciamos un prolongado y fuerte descenso hasta Molinaseca (24 km.), en esta bajada murió un ciclista y aconsejan muy fervientemente no bajar en bicicleta por el camino original. Conviene ir muy bien preparados de frenos...

En pleno descenso pasaremos por típicos pueblos del Bierzo, con sus casas de piedra y porches de madera, El Acebo y Riego de Ambrós.

De Molinaseca a Ponferrada distan 8 kilómetros que discurren por pleno valle del Bierzo. El camino pasa por la carretera y por unos campos de cultivo y finalmente llegamos a Ponferrada a la que accedemos a través de un puente y ya en su núcleo urbano podemos contemplar el majestuoso castillo de los templarios.


Abandonamos Ponferrada, cruzando el puente sobre el río Sil. Un prolongado recorrido urbano que desemboca en las huertas del Sacrameto, nos conduce hasta Compostilla, y de aquí por caminos asfaltados hasta Columbrianos y Fuentes Navas.

Por caminos similares nos dirigimos a Camponaraya localidad que a su salida y tras pasar junto a unas bodegas y área de descanso nos permite retomar otra vez sendas de tierra y alejarnos del paisaje urbano. Por un camino entre campos de vides nos dirigimos a Cacabelos, donde podemos parar en el restaurante Moncloa, en este lugar seremos obsequiados con un buen vino de la tierra y un trozo de empanada gallega, además podemos sellar la credencial.



Cruzamos Cacabelos se cruza por su calle principal y llegamos al puente sobre el río Cúa y una vez superado apreciamos a la derecha el Santuario de la Virgen de las Angustias, donde recientemente se ha construido un precioso albergue de peregrinos. El camino sigue recto por el arcén de la N-VI en ascenso hasta la aldea de Pieros, que queda a la derecha. A unos 2 kilómetros de este pequeño municipio hay que tomar un camino de tierra que nos conducirá hasta Villafranca del Bierzo, a su entrada encontramos el albergue municipal y un poco mas adelante un albergue privado.

A la salida de Villafranca, y tras pasar junto a su castillo, accedemos a un puente por el que abandonamos la población y se nos plantea otra vez el dilema de una bifurcación del camino, la variante hasta Pradela con fuertes subidas y por un camino que en la guía recomienda solo apto para montañeros o un andadero asfaltado y muy bien protegido del trafico que circula junto a la carretera. Se recomienda coger este último.

Siguiendo este camino paralelo a la carretera, y junto al río Valcarce, accedemos a Pereje y de aquí a Trabadelo, donde podemos encontrar la tranquilidad necesaria para descansar, gracias al buen albergue municipal y a los 2 buenos restaurantes que hay junto a la carretera.

Estamos a los pies del O Cebreiro y mañana lo podremos afrontar con fuerzas renovadas.

Trabadelo - San Memede do Camiño

TRABADELO - SAN MEMEDE DO CAMIÑO

(70,20Km.)

Velocidad media:

11,99 Km./h.

Velocidad máxima:

46,32 Km./h.

Kilómetros total :

759 km.

Tiempo etapa:

5:51 h.

Tiempo total:

56:59h.

La temida cumbre del O Cebreiro nos espera. Para los que no habéis hecho la ascensión a Sant Jean Pied de Port, esta será la cima mas alta de todo el recorrido.

Todas las guías y incluso señales en el recorrido recomiendan a los ciclistas subir por carretera, aunque creo que al igual que en la subida a Sant Jean Pied de Port, aunque mas sacrificado también se puede subir por el camino. Yo realicé la ascensión por carretera y me cogí la subida con calma desde las primeras rampas, no tuve que echar píe a tierra en toda la ascensión, y no se me hizo excesivamente pesada. Se ha de tener en cuenta que ha estas alturas del camino, nuestras piernas ya suelen estar bastante acostumbradas al pedaleo.

Desde Trabadelo, seguimos por una zona de asfalto junto a la carretera general y pasamos por las poblaciones de La Portela y Ambasmestas.

Finalizado este tramo, justo en el cruce con la carretera que conduce a Vega de Valcarce, que es la que hay que tomar, se sigue por el mismo asfalto pasando por Vega de Valcarce y Ruitelán, donde pasaremos bajo un espectacular puente de autopistas y a un par de kilómetros siempre cerca del río accederemos a la población de Las Herrerías.


El ascenso al mítico O Cebreiro, se inicia después de Las Herrerías, al principio nos parece que la cuesta no es mucha y si subimos a ritmo no nos costará mucho llegar al cruce de La Faba, allí empiezan las rampas duras.., sólo son 8 kilómetros, pero menos mal que las piernas del peregrino ya están muy curtidas a estas alturas, porque la subida es de extraordinaria dureza. A partir de Aquí ya empiezan a escasear los árboles y nos adentramos en la alta montaña.



Llegamos a La Laguna de Castilla (último pueblo de la provincia de León) y cuando pensamos que ya hemos llegado a la cumbre, nos queda un tramo de duras rampas como el que hemos dejado atrás desde la Faba. Finalmente llegamos a la cumbre del O Cebreiro, donde podemos ver un bonito monumento con el mapa europeo de nuestro camino de Santiago. Desde aquí ya extasiados por el esfuerzo recibimos el premio de contemplar Galicia, sus paisajes, sus pallozas y en la en la ermita del O Cebreiro, nos podemos refrescar y contemplar la famosa replica del cáliz allí expuesta.


Galicia nos recibe, podemos tocar las nubes y podemos contemplar sus paisajes verdes, podemos circular por las corredoiras y podemos oler el olor que impregna todos los caminos, el olor a vaca y a sus excrementos....




El cambio de paisaje es radical. A partir de aquí pasaremos infinidad de pequeñas poblaciones o pequeñas aldeas en un constante sube y baja que nos conducirá a Santiago.

Nos dirigimos por caminos de montaña a realizar un pequeño ascenso a una colina y salimos al el alto de Sant Roque (1.270 m.) , donde una gran estatua del peregrino pondrá a prueba nuestras cámaras fotográficas.




Desde aquí dirigimos las ruedas de nuestras bicis al alto de Poio, y una vez superada esta ultima subida nos dirigimos en constante bajada por un camino en algunos tramos muy pedregoso y donde se tienen que extremar las precauciones, pasando aldeas y caseríos. En medio de la bajada encontraremos el castaño de los mil años.. si tenemos suerte un lugareño que vende bastones y conchas, nos lo recordará y nos indicará como hacerle una foto.

Ya en Triacastela otra vez tendremos que elegir entre dos alternativas en el camino, o la variante que pasa por Samos o la de San Xil.

La de Samos ha de ser sin duda nuestra elección. Los seguidores de San Xil, han tachado las señales que indican el desvío a Samos ( pone "NO" ) pero nosotros hemos de hacer caso omiso a esta indicación para disfrutar de unos paisajes junto a un río y la visita a un monasterio precioso donde adornaran nuestra credencial con uno de los sellos mas grandes de todo el camino, además dispone de albergue y una interesante visita guiada.

Después de unos 9 kilómetros, por un profundo valle, en un principio por la carretera y finalmente por camino nos encontramos con la imponente vista del monasterio de Samos. Antes hemos pasado por las aldeas de San Cristóbal, Lusio, Renche y San Martín el Real.

Salimos de Samos por la carretera y volvemos a alternar caminos entre bosques, corredoiras y camino paralelo a la carretera, pasamos por varias aldeas: Foxos, Teiguín, Santalla de Pascais, Gorolfe, Veiga de Reiriz, Silvil y Perros donde confluyen nuestra variante y la que viene de San Xil.

A tan solo 4 Km. de Sarria se encuentra San Memede do Camiño, donde en Abril de 2006 se ha inaugurado un nuevo albergue. Después del mucho camino recorrido, las magnificas y acogedoras instalaciones del albergue Paloma y Leña, te reconfortarán y te recompensarán con creces. La atención de su propietaria y su exquisito ambiente, música clásica y biblioteca te permitirá descasar placidamente.

San Memede do Camiño - Melide

SAN MEMEDE DO CAMIÑO - MELIDE

(73,08 Km.)

Velocidad media:

12,84 Km./h.

Velocidad máxima:

59,10 Km./h.

Kilómetros total :

832 km.

Tiempo etapa:

5:41 h.

Tiempo total:

62:40 h.

Pronto llegamos a la muy cercana población de Sarria, donde disponemos de todos los servicios. Atravesamos el puente y accedemos entre sus calles a la zona alta donde se encuentra el albergue, la iglesia de Santa Maria el convento de la Magdalena.

A la salida descendemos suavemente por sus calles hasta cruzar la vía del tren y a continuación el Camino nos sumerge en un bosque de hayas, robles, pinos y arbustos. Las corredoiras se suceden una tras otra y un bellísimo paisaje nos sorprende una y otra vez en cada recodo del camino. Llegamos a una zona de carretera un poco antes de llegar a Barbadelo, por la que se continuamos hasta el siguiente pueblo Rente.

Pasamos por infinidad de pequeñas aldeas, y las corredoiras se suceden unas tras otra. En algunos tramos tenemos que atravesar corrientes de agua saltando por improvisados puentes de piedras sueltas. El camino en este tramo se entrecruza continuamente y transitamos a ratos tramos de tierra y otros tramos de asfalto.


Después de cruzar la aldea de Brea encontramos el indicador del kilómetro 100, punto mínimo desde el cual los peregrinos de a píe pueden obtener la preciada Compostela (unos vándalos se han encargado de dejar su huella y estropearlo para desgracia nuestra.)


La salida de Ferreiros es un descenso por el asfalto, en cuyo final se encuentra su modesta iglesia y cementerio.

Alternamos trozos de carretera y corredoiras, pasando por fincas ganaderas y pequeñas aldeas. Los excrementos de vaca y su característico olor nos acompañará en nuestro transitar por esta zona. Podremos ver muchos de los típicos hórreos, de madera que sirve para resguardar el grano de las humedades y de los roedores.



Después de Vilachá, iniciamos un fuerte descenso de unos 2 km. aproximadamente que sin esfuerzo nos presenta delante del embalse de Belesar, y desde su orilla podemos observar una bonita vista de Portomarín.

Cruzando el puente del embalse llegamos junto a una gran y fotogénica escalinata que facilita el acceso a la población a los caminantes, nosotros tendremos que hacer un pequeño rodeo por la carretera. El antiguo Portomarín quedó sepultado bajo las aguas del embalse, y construyeron un nuevo pueblo en la cima de una colina, lo impresionante es que tuvieron la santa paciencia de desmontar la iglesia piedra por piedra y volver a montarla en el pueblo nuevo, si observas con detenimiento aún podrás ver en las piedras los números con que las señalaron para seguir el mismo orden en el montaje.

A la salida de Portomarín y después de cruzar la carretera, atravesamos un ramal del embalse y tras 2 km. pasamos por Gonzar. Después hay un pequeño ascenso, y nos dirigimos a la siguiente aldea Castromayor, en cuya entrada y a la derecha se puede apreciar un centenario eucalipto. Tras cruzar Castromayor iniciamos una fuerte subida que nos deja en la carretera que conduce a la aldea de Hospital de la Cruz.



El camino circula cercano a la carretera. Para llegar a Ventas de Narón es necesario salvar un complejo nudo de carreteras. Hasta Palas de Rey pasaremos por otras muchas aldeas, Ligonde Airexe, Portos, Lestedo, Os Valos y O Rosario.

Discurrimos por un continuo sube y baja, hasta alcanzar Abenostre, y desde ahí acometer el último tramo por caminos y corredoiras, superando el pequeño alto del Rosario, para descender seguidamente hacia Palas de Rei.



Por asfalto descendemos hacia el valle del río Pambre y tras haber recorrido dos largos kilómetros, tomamos un desvío a la izquierda, que nos pasa por los caseríos de San Xulian, Pontecampañas y finalmente Casanova. Muy cerca está el limite de las provincias de Lugo y A Coruña.

Un pedazo de calzada, con restos de la Roma antigua, nos conduce hasta Leboreiro, y tras 6 kilómetros de agradable paseo por caminos y corredoiras después de pasar por la villa antigua de Furelos nos encontramos finalmente con Melide, famosa población donde es parada obligatoria la pulpería Ezequiel. Donde podremos degustar un exquisito pulpo a la gallega.

En la parte más elevada de la ciudad encontraremos el albergue, (gratuito, la voluntad) y donde para guardar nuestras bicicletas, tendremos que usar las caballerizas que están en la parte posterior del albergue.


Melide - Santiago de Compostela

MELIDE - SANTIAGO

(58,49 Km.)

Velocidad media:

12,19 Km./h.

Velocidad máxima:

39,70 Km./h.

Kilómetros total :

891 km.

Tiempo etapa:

4:47 h.

Tiempo total:

67:28 h.

Nada mas salir de Melide, nos topamos con Santa Maria de Melide, donde podremos sellar en su iglesia. Si hemos dejado mucho espacio en nuestra credencial por sellar, vale la pena que aprovechemos cada oportunidad y dejar al final el último sello para la oficina del peregrino de Santiago.

Desde aquí nos dirigimos a Raido penetrando en un tupido bosque, de aquí llegamos al caserío de Parabispo y a la aldea de Boente. A partir de aquí iniciamos un descenso hasta un río y seguimos con la tónica de las ultimas etapas gallegas, un continuo sube y baja que nos hará llamar a esta etapa como en el argot ciclista "rompepiernas".



Las corredoiras y los frondosos bosques ( ahora de magníficos eucaliptos ) nos seguirán acompañando hasta las mismísimas puertas de Santiago.

Antes de llegar a Arzúa, soportamos otra ración de toboganes y atravesamos las pequeñas localidades de Castañeda y Ribadiso de Baixo.

En esta etapa la contradicción se apoderará de nosotros, seguiremos avanzando hacia delate pero no querremos llegar a Santiago, en nuestro interior sabemos que pronto dejaremos de ser bicigrinos, nuestra aventura acabará. Seguimos pasando pequeñas aldeas y seguimos con el sube y baja, traspasamos, Pregontoño, A Peroxa, Calzada, Calle, Boavista y Salceda. A partir de Salceda el camino coquetea con la carretera y en su recorrido la atraviesa de un lado al otro. Ascendemos al alto de Santa Irene y descendemos en dirección a Rúa y Pedrouzo.



Más pistas y corredoiras entre frondosos bosques de eucaliptos. Pasamos por las aldeas de Cimadevilla y San Paio, y nos acercamos a Labacolla, donde ya podemos percibir el rumor de los aviones y podemos verlos surcar el cielo muy cerca de nosotros. Otro síntoma que nos hace tomar conciencia de la cercanía de Santiago.



A partir de aquí ya entramos en zonas residenciales y por asfalto iniciamos el ascenso a Monto do Gozo, se nos puede hacer duro, por la resistencia a llegar o por que realmente la pendiente se las trae.


En Monte do Gozo, podemos admirar en la lejanía (si queremos) las torres de la catedral de Santiago, nuestra aventura toca a su fin.

Iniciamos el descenso, sin ganas al valle donde se encuentra Santiago de Compostela, pasamos junto a una autovía y después de una larga travesía, accedemos al casco antiguo donde por callejuelas empedradas y impregnadas de tradición Jacobea por todos sitios dirigimos nuestra compañera de viaje a la plaza del Obradoiro, a la imponente vista de la catedral de Santiago de Compostela.

Muy cerca de la catedral, encontraremos la oficina del peregrino, donde podemos sellar por ultima vez nuestra credencial y obtener el salvoconducto a nuestro cielo particular, la Compostela. Si nos es posible, es aconsejable buscar albergue y en contra de lo que parece al llegar, ( todo el mundo te ofrece habitación, pensión, hotel y esas cosas ) en Santiago hay uno de los mejores albergues del camino y muy cerca del centro, ( el albergue del Seminario Menor ) , podemos descansar y dejar para el día siguiente por la mañana, la visita a la catedral, el ritual del paso por el pórtico de la gloria, el abrazo al apóstol y la misa del peregrino.

A partir de ahora un virus correrá para siempre por nuestras venas.. el virus del camino de Santiago.

Otros proyectos comenzarán a fraguar en nuestras cabezas, otros caminos y dejaremos atrás amigos